Cuando alguien es estúpido, es estúpido.
1. Es totalmente egocéntrico. Solo le importan sus deseos, sus gustos, sus objetivos. Tiene el ego super hinchado: cree que no hace nada mal, "lo que toca se concvierte en oro",..
2. No tiene nada de empatía. Los demás no le importan en absoluto: no tienen en cuenta ni las opiniones de los demás, ni sus desgracias, ni sus sufrimientos, ni sus intereses, ni lo que hacen o dejan de hacer...
3. Hostilidad, desprecio y envidia, son sus emociones dominantes hacia los demás, sobre todo hacia sus rivales.
4. Cuando daña o humilla no se siente mal: los sentimientos de esos animalillos inferiores que son los otros no son su problema.
5. Se sienten superiores a los demás y por eso creen que merecen un trato especial. No se sienten obligados a cumplir las normas, ellos deciden los argumentos, las reglas o criterios que valen y los que no...ni los datos objetivos, ni las estadísticas, ni la ciencia sirven, si no les da la razón.
6. Necesita tener al lado personas vulnerables, débiles sicológicamente, sumisas... a las que poder maltratar sicológicamente, victimas ideales para un depredador sicológico. Personas que acaban siendo su propio eco... personas que diluyen su identidad aceptando todas y cada una de sus decisiones, opiniones, valoraciones... Al final este tipo de personas producen miseria existencial, quienes conviven con él acaban sumisos, anulados y sin identidad.
7. No tienen principios: engañar, manipular, mentir y otros muchos trucos... todo sirve para conseguir sus objetivos.
8. Son autoritarios: manipulan, insisten las veces que sea necesario hasta que cedas. Te abrasan repitiendo lo que creen que hay que hacer y no se callan hasta que obedeces y haces lo que el ha decidido.
9. Su prioridad es dominar y tener el contol de la conversación, y para ello desprecian, abusan verbalmente, intimidan, humillan, mienten y hacen lo que sea necesario.
10. Necesitan ser admirados e incluso adulados: sólo se sienten bien si quedan arriba, si ganan. Ellos creen que su posición natural es estar por encima del resto y especialmente de sus rivales.
11. Tienen tendencia a llevarte la contraria porque tus opiniones no valen, solo valen las suyas. La conversación para ellos es un juego de poder, no es algo para mejorar y aprender, sino una competición en la que imponer su opinión. Se contradicen y hacen lo necesario para despreciar, infravalorar y hasta humillar al que destaca, al rival. Su objetivo primordial es quedar por encima.
12. Estan vacíos espiritualmente: cuidar, ayudar, escuchar, comprender, o respetar lo que opinan o hacen los otros nunca están en su agenda.
13. Ellos sienten una fuerte envidia y celos de las otras personas, sobre todo si destacan: no soportan que le vaya bien a sus rivales. Ni tampoco que sus rivales se lleven bien o sean admirados.
14. Invaden el espacio comunidativo de los otros, no te dejan explicarte, no respetan tus opiniones, te cortan, hablan y hablan sin parar: lo importante es lo que ellos dicen, no lo que puedan aportar los demás.
y
15. Han tenido una conducta antisocial en la adolescencia, por ej. han sido expulsados del colegio.




