Blogia

Una educación diferente para un mundo en cambio permanente

Teaching naked

Teaching naked

José Antonio Bowen, profesor de música en la Southern Methodist University de Dallas y decano de su Escuela de Artes sitúa la educación en el nuevo paisaje digital del siglo XXI. El libro discute el diseño de las asignaturas al modo de los vídeo-juegos, incorporando la tecnología para la transmisión de información, para favorecer la implicación de los alumnos y nuevas tecnologías de evaluación para posibilitar la evaluación formativa y el feedback. Este libro ha ganado en Enero de 2014 el premio Ness de la Association of American Colleges and  Uiniversities como el libro que mejor ilumina los objetivos y métodos de la educación actual.  

El libro finaliza discutiendo sobre  lo que debería ser el producto educativo de las escuelas en la era de la información compartida en Internet. Su tesis es que las escuelas deberán ofrecer mejor educación que la que podrá obtenerse on line. Para lograr esto será necesario maximizar el valor añadido de las interacciones que se producen cara a cara (naked) entre profesores y alumnos (de ahí el título del libro). 

El tiempo de interacción presencial entre profesores y alumnos será la clave y deberá dedicarse a actividades que proporcionen un alto valor añadido a aquel aprendizaje que puede lograrse por canales on line: es decir, enseñar lo que los alumnos no podrían aprender en internet. La tecnología se usará para transmitir la información fuera de clase y preparar a los alumnos para desempeñar un papel activo en las actividades interactivas en clase (flipped classroom). Creo que soy capaz de diferenciar a un visionario de un cantamañanas y la visión de José Antonio Bowen es la de un visionario abierto a las nuevas tecnologías pero que además demuestra tener una gran experiencia.

La lectura de este libro es muy recomendable, tanto  para los profesores que quieran actualizar su docencia, como para los administradores y líderes que quieran crear una visión de futuro para reformar sus instituciones y ponerlas al día. Sólo leyendo libros como este y cambiando radicalmente lo que hacemos para enseñar impedirá seeguir obcecandonos y seguir haciendo las cosas como siempre: no adaptar nuestro "modelo de negocio" a los nuevos tiempos es lo peor que le puede pasar a la enseñanza.

 

Otro sistema educativo es posible

Otro sistema educativo es posible

Los profesionales de la educación tenemos la responsabilidad de diseñar los entornos educativos apropiados para que los estudiantes, en vez de desanimarse y aburrirse, se sientan ilusionados, apasionados y llenos de proyectos.

HAY MIL FORMAS DE SER INTELIGENTE

Un gran problema es que las escuelas y las programaciones estandarizadas actuales no valoren ciertos contenidos en los que los estudiantes son buenos. Los sistemas educativos tienen una visión reduccionista centrada en el razonamiento verbal y matemático, pero solo hay que ver lo que hace que la gente tenga éxito en la vida real para darse cuenta de que la inteligencia humana y el talento es mucho más que esos dos aspectos. Hay muchas maneras de ser inteligente no sólo aquellas que promueve la cultura académica universitaria. Las mentes funcionan de maneras muy distintas: unas aprenden y se muestran de una forma más visual, otras se manifiestan con el movimiento corporal y la manipulación, otras con elementos artísticos, otras emprendiendo y asumiendo riesgos…El razonamiento matemático y verbal sólo son dos formas concretas de entre las muchas en que se muestra la inteligencia. Por eso, si tu inteligencia se muestra por caminos “alternativos” a las palabras y los números te irá fatal en el sistema educativo actual, acabarás frustrado y sin posibilidad de desarrollar tus capacidades.

No es de extrañar que el rendimiento de algunos estudiantes sea tan confuso: sabemos que son brillantes pero sus notas indican lo contrario (ahí están los ejemplos de Bill Gates, Mark Zuckerberg o Steve Jobs, verdaderos genios a los que no les fue nada bien en la escuela). El problema es que muy pocos profesores se preguntan de qué formas un estudiante es inteligente, por qué caminos expresa tu inteligencia. La cuestión es por qué tan pocos tienen en cuenta que la inteligencia de una persona es tan singular como la huella dactilar.

 

YA NO ESTAMOS EN UNA SOCEDAD INDUSTRIAL

Esta obsoleta educación (centrada en programas y currículo) que tenemos nació para cubrir las necesidades de una sociedad industrial pero no es ni remotamente lo que necesitamos en la actual sociedad del conocimiento. Tenemos que conseguir educar de una forma mucho más sofisticada, tenemos que pedir a los profesores que enseñen a pensar y a formular preguntas, que hagan algo más que buscar las respuestas correctas a los contenidos del currículo.

Estamos en una época histórica muy especial que exigirá a los ciudadanos unas capacidades muy sofisticadas: nunca en la historia nos enfrentamos a unos desafíos como ahora, con una complejidad acelerada.  En este mundo tan complejo nuestra desfasada industria educativa chirría bajo la tensión de la globalización y la creciente competencia entre países. La cultura industrial que reproduce la escuela actual insiste en instalar en la mente de los estudiantes unos programas estandarizados de razonamiento matemático y lingüístico, cuando lo que necesita la economía para mantener la calidad de vida son cualidades muy diferentes.

 

EDUCAR ES FORMAR MENTES MÁS SOFISTICADAS

Muchos especialistas en desarrollo económico afirman que la tecnología que con más urgencia necesitamos desarrollar está dentro de nuestras cabezas: necesitamos que el sistema educativo permita y promueva que la ciudadanía desarrolle una inteligencia más sofisticada, que desarrolle unas competencias y capacidades de “moverse en situaciones reales”: un modelo de educación como el actual tan teórico, tan de contenidos, a la larga sólo permite desarrollar y aprovechar una parte muy pequeña de las posibilidades intelectuales de los ciudadanos.

La dictadura de los currículos desprecia capacidades y competencias mucho más importantes para las economías del conocimiento: estamos hablando de la innovación, el empuje para diseñar y echar a andar proyectos, la tolerancia al fracaso de los proyectos, capacidad para emprender y correr riesgos, comunicar y convencer, adaptarse a entornos cambiantes, desarrollar el talento para automotivarse, capacidad para aplicar los conocimientos, liderar,… El cambiar de enfoque es tan importante porquecuando desarrollas competencias, aunque el mundo se vuelva al revés, siempre encontrarás la manera de utilizar tus capacidades. Por el contario, si basas tu educación en el currículo, en aprender a dar las respuestas correctas, lo tendrás más difícil para adaptarte a situaciones nuevas o diferentes.

 

CENTRARTE EN LO QUE TE APASIONA

Pero además, el sentido común nos dice que es imposible estar motivado en todas las áreas de conocimiento y también sabemos que cuando trabajas en lo que te apasiona, a lo que te encanta, estás más motivado y aprendes de forma más concienzuda y profunda. Cuando estás en tu “elemento” tu aprendizaje se orientará automáticamente hacia las competencias, y sin querer desarrollarás más talento práctico, serás más creativo e innovador y podrás idear un abanico más amplio de oportunidades para ti.

Además, cuando haces lo que te gusta, tu nivel de compromiso y constancia es mayor porque recibes más energía de la que gastas, siempre tienes las baterías llenas: la pasión hace crecer la energía mental que podemos dedicar a una actividad o trabajo.

Todos los estudiantes deberían tener derecho a poder enfocar su educación en los campos y áreas de  que se alineen con la forma en que se expresa su inteligencia. Por eso un objetivo prioritario de los profesores será observar continuamente a sus estudiantes para entender quiénes son y descubrir sus potencialidades. Un profesor debe ayudar a los estudiantes a diseñar una buena ruta que desarrolle sus capacidades, a elaborar proyectos pensando en su futuro, a preguntarse cuáles son sus intereses, sueños y talentos, a averiguar de qué mundo laboral quieren formar parte en el futuro. Se trata de empujar a los estudiantes a descubrir su potencialidades, cómo (y dónde) deberían cultivarlas, abrirles la mente para que descubran sus oportunidades, planificar los pasos necesarios para lograrlas y convencerlos de lo que pueden llegar a conseguir. En suma, animarles a que profundicen en cualquier cosa que les apasione. Ese es el tipo de profesor que puede cambiar tu vida.

 

SOS: TENEMOS QUE TRANSFORMAR LA EDUCACIÓN

El sistema educativo sólo alcanzará todo su potencial con una reforma a gran escala. El mayor error es creer que la mejor manera de afrontar el futuro de la educación es mejorar lo que se hizo en el pasado. Consolidar la vieja jerarquía de asignaturas, la estandarización de los currículos, y el desprecio por la innovación y la creatividad. Pero no seamos necios: la educación no necesita que la reformen, necesita que la transformen.  Los estudiantes no se deberían agrupar por edades como si lo más importante que tuvieran en común es su fecha de fabricación (nacimiento).  

 

¿POR QUÉ NO APROVECHAMOS LA SINERGIA DE LA TRIBU?

Mi propuesta es que los contenidos de la educación secundaria no deberían ser comunes, sino que deberían fijarse líneas de especialización que permitieran a los estudiantes esa buena ruta: juntarse con otras personas que compartan sus pasiones, sus formas de inteligencia, entornos de aprendizaje que valoren lo que saben hacer, con los que se identifiquen, facilitándoles un ambiente que motive y haga creer que puedes.

Se trataría de que cada estudiante eligiera su tribu,  un tipo de gente con la que pueda compartir y comparar ideas y habilidades, un grupo que dé sentido a sus ilusiones y expectativas, estar con personas afines que te planteen retos y oportunidades de mejorar, iguales que te inspiren y te provoquen, que te motiven para explotar a fondo tus capacidades, que te exijan funcionar a tope para poder seguir su ritmo de aprendizaje, que te ayuden a comprometerte con la excelencia.

Es muy injusto que el sistema educativo traume y corte las alas a buena parte de sus estudiantes, e impida que se realicen al obligarles a hacer cosas que no les interesan. Debemos acabar con este sistema educativo que  “hunde a martillazos los clavos que sobresalen”.

Hay oportunidades, proyectos y opciones que sencillamente te suceden, te imponen, y otras posibilidades que tu creas, que haces que ocurran. El sistema educativo actual (basado en la cultura industrial) promueve lo primero. El mundo globalizado y competitivo actual necesita lo segundo.

 

SÉ CREATIVO: OBSERVA, HAZTE PREGUNTAS, INNOVA

La forma más elevada de inteligencia es pensar de manera creativa, es idear oportunidades nuevas. La imaginación y la creatividad es lo que nos llevó de las cavernas a las ciudades, de la carroña a la cocina, del hacha de sílice al AVE. Es la base de todo lo que es característicamente humano. Entonces, ¿cómo es posible que nuestro sistema educativo no dedique ni un solo minuto a algo tan esencial como la creatividad? ¿Cómo es posible que los centros escolares se permitan el lujo de despreciar el descomunal poder de la creatividad humana?

Sí, hablamos de creatividad, pero no únicamente de la “creatividad artística”:  no sólo son creativos los artistas, los diseñadores, los científicos.Se puede ser (se debe ser) creativo en cualquier trabajo: un mecánico, un panadero, un administrativo, un carpintero, un ganadero que utiliza su creatividad para idear mejores opciones, mejores procedimientos, aportará más valor añadido a su trabajo y tendrá más éxito.

La imaginación nos permite ver en nuestra mente, para poder evocar cosas más allá de la realidad, conjeturar, suponer, especular. Cuando ponemos a trabajar nuestra imaginación podemos conseguir nuevas soluciones, podemos hacer nueva preguntas, podemos ampliar las opciones y posibilidades. Jugar con las ideas, divertirse y abrir el pensamiento,  eliminar los prejuicios que nos obligan a enfocar las cosas desde una perspectiva y atreverse a pensar desde un ángulo diferente. Las escuelas deberían poner más interés en desarrollar el pensamiento divergente o lateral: metáforas,  utilizar analogías, asociaciones, de forma que podamos visualizar otras posibilidades.

La mayor parte de la gente cree que una persona nace siendo creativa o no, que la creatividad no se puede aprender. ¿No crees que sería absurdo que se dijera que una persona no puede llegar a desarrollar la capacidad de escribir o leer? Todos podemos aprender a ser creativos si dedicamos el tiempo suficiente de aprendizaje, si trabajamos con procedimientos adecuados, si estamos motivados y se ponen en valor las cualidades creativas.

Cosas me encantan de mi trabajo de profesor

Cosas me encantan de mi trabajo de profesor

1. Puedo pasar tiempo con personas de cuya compañía disfruto, de quienes puedo aprender y a quienes puedo ayudar.

2. Me gusta el reto de hacer algo que no es fácil, que me va a costar conseguir: estos retos hacen subir mi adrenalina.

3. Me permite reinventarme como profesional: cambiando métodos didácticos, organización, enfoques. De hecho nuestro trabajo siempre está cambiando: tú cambias, cambian los estudiantes, y sobre todo, el mundo cambia.

4. Que para hacer bien mi trabajo tengo que estar aprendiendo constantemente, estar al día, leer libros, aprender de los mejores profesores, consultar blogs, recursos de video...

5. Me gusta dirigir a otros. Liderar las actividades de mis alumnos me resulta estimulante y apasionante.

6. Sentir que vas mejorando, progresando, y que tus estudiantes aprovechan cada vez mejor lo que les puedes aportar.

7. Trabajar con jóvenes y tener la posibilidad de influir en la forma de ver el mundo de las generaciones posteriores, hace que te reconcilies con la vida.

8. Tener la posibilidad de sacar lo mejor que hay en cada estudiante, observar sus potencialidades, sus posibilidades, ser su mentor y aconsejarle caminos por donde puede conseguir sus sueños: ayudarles a diseñar la ruta por la que pueden desarrollar mejor sus capacidades.

9. Cambiar la naturaleza de mis alumnos, transmutarlos, dotarlos de nuevas capacidades y valores: cambiarles el chip mental. Disfruto de un trabajo que a mi se me parece al de los alquimistas: te esfuerzas en descubrir el modo de producir una transformación casi imposible, milagrosa, un difícil pero valioso cambio en la materia gris de nuestros alumnos.

10. Diseñar entornos en los que aprendan a aprender, por su cuenta, de forma autónoma, que desrrollen el talento de subir por ellos mismos la escalera del conocimiento, y para que, pasado un tiempo, ya no me (nos) necesiten.

Cambiemos el chip mental de nuestros alumnos

Cambiemos el chip mental de nuestros alumnos

¿Cuál es el secreto para que nuestros alumnos pasen, de ser pasivos y dependientes en su aprendizaje, a convertirse en aprendices autónomos, deseosos por aprender y capaces de hacerlo por su propia iniciativa y medios?

Sé por experiencia que la motivación del alumno por esforzarse para aprender, es la fuerza que produce resultados de aprendizaje milagrosos. La clave para hacer esta magia educativa es lograr aumentar el grado de motivación de nuestros alumnos. El deseo por aprender hace milagros y los profesores debemos aprender a despertarlo y estimularlo. El objetivo es lograr que nuestros alumnos cambien su chip y pasen de la indiferencia al interés e incluso a sentir pasión por nuestra asignatura.

El maestro de profesores L. Dee Fink, defiende que el trabajo de los profesores es cambiar la naturaleza de sus alumnos, transmutarlos, dotarlos de nuevas experiencias, capacidades y valores: o sea cambiarles el chip mental. Así, nuestro trabajo se parece al de los alquimistas, tenemos que descubrir el modo de producir una transformación milagrosa, un difícil pero valioso cambio  tanto en la materia con la que trabajamos como la materia gris de nuestros alumnos.

Gracias a las experiencias vividas en nuestras asignaturas sus cerebros deberán adquirir nuevas capacidades que les ayuden a tener éxito en su vida personal y profesional. Y el camino para conseguir todo esto es la motivación.

 

 

Debemos identificar y entender los componentes de la motivación. Según la teoría de las expectativas  (John Biggs) :

Motivación = valor en el futuro del aprendizaje  X  probabilidad de éxito.

El primer componente de la motivación es el valor anticipado que el alumno asigna al aprendizaje: ¿Qué valor tendrá para mí cambiar mi mentalidad y aprender? ¿Qué puedo ganar? 

 Debemos hacer que vean lo que ganarán si se esfuerzan en nuestra asignatura. Puedes ganar estas competencias de las que ahora careces. Puedo demostrarte la falta que te harán en tu futuro profesional. En la entrevista laboral te preguntarán ¿Qué sabes hacer? Cuando estés trabajando en equipo...En la vida cuando te comuniques… 

Yo potencio este componente: “mírate al espejo y especifica qué competencias transversales te hace más falta desarrollar”. Después en la discusión en clase les hago ver como las actividades que vamos a proponerles contribuirán al desarrollo de esas competencias que necesitan desarrollar.

El valor de aprender también se demuestra asignando peso en la calificación de la asignatura a aquellas cosas que queremos que aprendan nuestros alumnos. Si algo es realmente importante (y lo será si capacita al alumno para su vida profesional y personal) debe pesar en la calificación en proporción a su importancia.

Si queremos que nuestros alumnos desarrollen el pensamiento critico y creativo deberemos diseñar actividades para desarrollarlo (como la discusión de casos y el aprendizaje por medio de problemas) pero también actividades para evaluarlo.

El segundo componente de la motivación es la probabilidad de lograr el objetivo (aprendizaje y una buena calificación) y aquí lo esencial es transmitirles que el éxito sobre todo depende de su esfuerzo, mucho más que de su capacidad.

Utilizar los contenidos de la asignatura para desarrollar las capacidades generales

Utilizar los contenidos de la asignatura para desarrollar las capacidades generales

Sesión 1. ¿Tienes capacidades suficientes para trabajar en Google?

Cada estudiante explica en dos minutos cual es su elemento: los contenidos que le ilusionan, los campos de conocimiento que le entusiasman, los temas que le "supermotivan" o emocionan: ¿Cual es tu PROYECTO, qué tienes ilusión por hacer, desarrollar, con qué te gustaría ganarte la vida? Explicará luego como se organizará para desarrollar ese proyecto. Utilizando un símil, si el proyecto es subir una montaña, explicar qué camino eliges para escalarla. Los compañeros le darán ideas para desarrollar el proyecto de manera más eficaz. Después cada compañe@ destacará dos competencias que necesitará, o que al menos le podrían facilitar la tarea de desarrollar el proyecto.

CAPACIDADES

1. Capacidad para observar: saber mirar y percibir nos ayuda a aprender, a identificar los problemas, a comprender qué cosas se pueden mejorar…,

2. Valorar el saber, el conocimiento. Saber te da más oportunidades: sabiendo se entienden mejor los problemas y se encuentran mejores soluciones. Tener disposición a aprovechar lo que la gente que te puede enseñar a hacer, a aprender, a entender. Acercarse a quien sabe cómo hacer o mejor sabe hacerlo es la mejor forma de aprender. Si no puedes conseguir que alguien que sabe te dedique tu tiempo, puedes recurrir a libros que ha escrito.

3. Calidad en la comunicación: elocuencia, fluidez verbal y consistencia lógica para argumentar, discutir, habilidad para expresar ideas, simpatía, capacidad para razonar, convencer,..

4. Sabe aprender por tu cuenta. Aprender a descubrir tus potencialidades y a diseñar una buena ruta para desarrollar las capacidades que necesitarás para conseguir lo que te ilusiona, hacer planes de cómo cultivar esas cualidades que necesitarás.

5. Capacidad para crear, reinventar e innovar: dar enfoques diferentes y buscar soluciones innovadoras, extrapolar, imaginar otras utilidad, combinar ideas, abstraer, proyectar a otras situaciones o entornos (ser creativo). Saber que la creatividad se cultiva y desarrolla. Las personas creativas tienen más flexibilidad mental para adaptarse a un futuro inesperado e impredecible.

6. Desarrollar capacidad de liderazgo: convencer y activar a otros, ser emprendedores y proactivos, tener coraje y empuje para atreverse a poner en marcha proyectos. Aprovechar el trabajo en grupo (inteligencia del grupo): aprender escuchar y saber ser elocuente para ser escuchado y valorado. Desarrollar el talento de mediar en conflictos y negociar.

7. Saber aplicar lo aprendido: empuje y energía para aplicar los conocimientos aprendidos a proyectos que creen valor añadido para la gente. Las cosas no mejoran cuando conozco la solución, si no cuando la pongo en práctica.

8. Aprender a ser un estratega que observa, analiza, innova, planifica y organiza. Saber planificar del desarrollo de un proyecto, tener habilidad para modificar y adaptar lo que no salga bien. Desarrollar el talento y la actitud positiva para aprovechar las situaciones menos favorables (un profesor regular, una situación problemática, superar un fracaso...)


Sesión 2

Trabajando en pequeños grupos (3-4) idear, proponer, diseñar actividades para la clase relacionadas con la asignatura y que contribuyan a trabajar estas capacidades generales.


Sesión 3

Hacer propuestas de proyectos para trabajar fuera de la clase en grupos (tribu) que tengan en común ciertos intereses (pueden reunir alumnos de diferentes edades). Los proyectos son a medio plazo (un trimeste como mínimo), tutorados por el profesor (informaes cada 15 días: qué tal váis, que progresos hemos hecho, dudas, problemas que surgen...).

La importancia de las grandes ideas

La importancia de las grandes ideas

¿Crees que el planteamiento tan limitado de la educación que ofrecemos, centrada en currículos especializados de cada asignatura, es la preferida por los sectores sociales dominantes? Por un momento, imagina que perteneces a la clase social dominante, y disfrutas de mayor riqueza y bienestar. ¿Si estuvieras en la cima de la pirámide, preferirías que en los centros escolares enseñáramos a pensar con claridad a los futuros ciudadanos? ¿No crees que tus privilegios correrían peligro? ¿No preferirías que los profesores nos centrarnos casi exclusivamente en aprender los contenidos específicos de cada asignatura?

¿No crees que el verdadero servicio de público que podemos prestar los profesores es  dejar de ser meros tecnócratas/especialistas y convertirnos en auténticos intelectuales que investigan y difunden los contenidos que más nos importan como sociedad y no trabajar exclusivamente el currículo?¿No ceres que deberíamos salir de la burbuja  de “las pequeñas rutinas de las programaciones”?

¿Te parece extraño que una ciudadanía que ignora “los temas importantes” acabe siendo sumisa, consumidora acrítica y pasiva. Con la que está cayendo en la crisis, ¿a nadie le extraña la pasividad de la ciudadanía, más allá de inútiles “pataleos”? ¿Tiene esto algo que ver con el estilo pasivo, teórico y memorístico de nuestro sistema de enseñanza (aprender información teórica para vomitarla en el exámen y olvidarla más tarde, no atender competencias y capacidades generales como aprender a identificar problemas , formar un grupo para trabajar en equipo y hacer algo por resolverlos.

He aquí mi propuesta: como profesores debemos aspirar a ser “pequeños intelectuales” (no sólo especialistas o técnicos en nuestra asignatura), gente bien informada, habituada a leer libros de ensayo de diferentes ámbitos, para primero entender y luego poder explicar los mecanismos y factores que subyacen el funcionamiento de nuestras vidas (también los económicos) y de nuestra sociedad?

Aprender de los mejores libros

Lista top ten de los mejores libros sobre enseñanza

 

Un ejercicio informal que deberíamos realizar todos los profesores consiste en escribir una lista de los libros que hemos leído sobre cómo enseñar a sus alumnos.

El objetivo de este ejercicio es que los profesores reconozcamos lo poco que se han molestado en estudiar para prepararse como docentes y lo mucho que podrían mejorar si leyesemos algo sobre enseñanza

Esto equivale a decir que los profesores nos comportamos de forma poco profesional: no nos guiamos, como los científicos y académicos por la mejor evidencia publicada en la literatura si no como amateurs  que se guian por la tradición o por su intuición personal.

Para contribuir a resolver el problema  he aquí mis recomendaciones bibliográficas sobre la mejor literatura de las últimas décadas sobre enseñanza. Esta es la lista Top ten de las diez obras más interesantes (según mí humilde criterio de lector) en la  literatura sobre enseñanza.

Es importante que te plantees si tu docencia  (y tus alumnos) se beneficiarán de estas lecturas.


  1. Dar clase con la boca cerrada (2000) Don Finkel es un gurú de la educación que centra su trabajo en proporcionar experiencias de aprendizaje a nuestros alumnos sin darles discursos y monólogos. Cerrar la boca y dejar que sean los alumnos los que piensen, hablen es la forma más pedagógica de aprender.
  2. Prepárate, el futuro del trabajo ya está ahí (2012).Enseñar es conectar con los desafíos a los que se enfrentarán en el futuro nuestros alumnos. Los profesores debemos conocer para qué tipo de futuro educamos. Uno de los emjores trabajos sobre el tipo de vida que nos espera es el de Linda Gratton. Esta autora coordina un equipo de 200 profesionales y académicos para darnos una perspectiva inteligente y actual sobre cómo será la vida laboral y social de nuestros alumnos. Sólo conociendo estas claves podremos entender qué necesitan aprender los chavales
  3. Calidad del aprendizaje (2012) John Biggs es un crack en aprendizaje y cambiará tu forma de pensar sobre la docencia con sus ideas sobre el alineamiento constructivo, la taxonomía de la estructura del aprendizaje observado y sus taxonomías de alumnos y profesores universitarios. 
  4. Lo que hacen los mejores profesores (2004), donde Ken Bain investiga y descubre los secretos de los mejores profesores universitarios. 
  5. Enseñando a pensar (2013), donde Roger Schank especialista en inteligencia artificial propone un sistema para aprender mediante casos y proyectos reales.
  6. Understanding by design de Grant Wiggins y Jay Mc Tighe. Nos hablan de cómo diseñar la educación para priorizar la ideas importantes, la comprensión profunda y permanente, las competencias genéricas y la aplicación y transferencia de lo aprendido.
  7. Busca tu elemento (2012) y Encuentra tu elemento (2013), en los que  Ken Robinson nos habla de la importancia de que nuestros alumnos descubran sus pasiones, sus sueños, y  de tener siempre la creatividad en el desarrollo de las personas.
  8. Pensar rápido, pensar despacio (2012) en el que Daniel Kahneman explica cómo funciona el comportamiento humano y ofrece un montón de experimentos que podemos aplicar a nuestras clases.
  9. Teaching naked (2012) en el que José Antonio Bowen sitúa a los centros educativos en el nuevo paisaje digital del siglo XXI. El libro discute el diseño de las asignaturas al modo de los vídeo-juegos (gamización), para favorecer la implicación de los alumnos y nuevas tecnologías de evaluación para posibilitar la evaluación formativa y el feedback. 
  10. Aprender es hacer (2013), donde Sebastián Baraja explica cómo adaptar el sistema educativo a la sociedad de la información y el conocimiento del futuro aplicando "learning by doing".
  11. Lo que hacen los mejores estudiantes (2012). Ken Bain ha publicado recientemente otro libro alucinante que explica qué hacen (y qué mentalidad tienen) los mejores estudiantes. El libro tiene un enfoque genial: no estudia a los estudiantes con mejores resultados en la escuela: analiza a un grupo amplio de profesionales con éxito social, profesional y personal y estudia cómo pensaban y qué hacían cuando eran estudiantes.
  12. Crear hoy la escuela del mañana: la educación y el futuro de nuestros hijos, de Richard Gerver. El sistema educativo no está a la altura de los grandes descubrimientos sobre el cerebro, el aprendizaje y la inteligencia emocional. Según Gerver los maestros nos comportamos como si un médico que, conociendo el gran desarrollo científico y tecnogícico del último siglo, siguiera aplicando métodos de la época de los Tudor.

 

Está claro que tanto tu docencia como tus alumnos se benefician de estas lecturas. Te propongo hacer un test (tómalo como un juego) y responde con sinceridad: ¿Cuántos libros de esta lista has leído?

No he leído ninguno de estos libros. YMe imagino que es duro oir esto pero, tienes una nota un poco baja en lecturas bibliografías profesionales. O sea sobre sobre cómo realizar tu trabajo. Sin embargo, no te alarmes, no pasa nada, no te van a rescindir el contrato por ello, pues lamentablemente estas como la mayoría de los profesores españoles. El camino para superar esta triste situación es muy fácil, deberías intentar leer al menos uno de ellos.

He leído sólo uno, tu calificación es un uno sobre diez. Míralo positivamente, tu calificación es mejor que la de la mayoría de los profesores españoles: el lado bueno es que tienes mucho margen de mejora. Has dado el primer paso pero estaría bien continuar el camino y para ello debes leerte alguno más.

 

He leído dos. Tu celo por mejorar como profesor es encomiable y estas destacado en la parte delantera del pelotón de los profesores españoles. Sin embargo, todavía te queda mucho camino por recorrer, se te recomienda releer los libros ya leídos y poner en práctica lo que proponen y continuar leyendo alguno de los que no hayas leído.   Recuerda lo que ya hemos dicho: tu docencia  (y tus alumnos) se beneficiarán de estas lecturas.

 

He leído tres o más. Enhorabuena  estas en el grupo de cabeza y muy destacado del resto.  Tu celo por mejorar empieza a ser preocupante, parece que le has cogido gusto a esto de leer la literatura sobre docencia. Sigue así, enseñar mejor está lleno de satisfacciones que muchos no llegarán a descubrir nunca. Tal vez podrías convertirte en un formador de profesorado, mentor de profesores novatos y líder local en pro de la reforma universitaria. Conozco a una profesora de un instituto de Oviedo que se ha leído ocho de los títulos recomendados.

 

Me he leído los diez y me he releído varios de ellos. Seguramente no eres un profesor español, conozco a un profesor alemán que lo ha hecho. 

A los ya se ya han leído los diez libros de la lista que vayan pensando en escribir un libro contándonos todo lo que saben de enseñanza.

Dado lo que nuestras instituciones, Consejería, centros educativos, por decirlo suavemente,  no disponen del liderazgo necesario para fomentar y promover el óptimo desarrollo profesional de su profesorado en su faceta docente, somos nosotros mismos los profesores (como profesionales responsables de nuestro propio desarrollo profesional) los que  debemos asumir personalmente la mayor parte de la responsabilidad sobre nuestra propia educación y desarrollo cómo docentes. Una buena manera de hacerlo es estudiar la literatura más sobresaliente sobre enseñanza.

Una recomendación a las bibliotecas y a los directores de los centros educativos: por favor compren unas cuantas copias de estos libros. Empezando por los que están traducidos al castellano. Tal vez seria conveniente añadir las que no están traducidas al castellano pero así podemos aprender inglés (prioridad estratégica institucional Nº 1) a la vez que aprendemos a enseñar (que a lo mejor también debería ser una de nuestras prioridades, al menos la Nº4 o la Nº5).

Si consideraros unos "viciosillos" de la búsqueda, innovación y desarrollo profesional, y  queráis ir más allá de matricula de honor en "lecturas profesionales", sugerimos, para mantener la adicción, la lectura del siguiente top 5: 

MCKeachie´s Teaching Tips: Strategies, Research, and Theory for College and University Teachers (2013) Marilla Svinicki y Wilbert J. McKeachie

Creating Significant Learning Experiences: An Integrated Approach to Designing College Courses.(2003) L. Dee Fink 

Learner-Centered Teaching: Five Key Changes to Practice (2002) Maryellen Weimer

Engaging Ideas: The Professor’s Guide to Integrating Writing, Critical Thinking, and Active Learning in the Classroom (2001) John C. Bean  

How learning works seven research based principles for smart teaching. (2010) Susan Ambrose

Después de esto serás un crack total de la docencia: lo pongas en práctica o no, ya sabrás todo lo que hay que saber sobre enseñar. Crea valor añadido: dedícate a formar profesores. Nadie mejor que tu para escribir un libro.

IDEAS NUEVAS, POR FAVOR

Las sociedades vivas son sociedades despiertas que se atreven a imaginar cosas nuevas y a llevarlas a la práctica. Posiblemente la España de nuestros días sea uno de los sitios más convencionales, estandarizados y previsibles. Es una sociedad empapada desde la infancia por una educación pasiva del tipo ‘esto es así y punto’ o ‘las cosas son como son’. La educación debe ser la institución pionera, la avanzadilla de nuevas formas de pensar, actuar y organizarse. Y, siento mucho decirlo, pero si no cumple con esa misión está muerta, sólo sirve para expedir inútiles certificados.

En esta época de crisis, corrupción y degradación producidas por unas élites políticas y económicas incompetentes, uno se pregunta cómo es que la ciudadanía está tan parada, cómo lo aguantamos todo, cómo no somos capaces, como colectivo, de idear salidas, soluciones prácticas que incentiven unos comportamientos del poder más justos, más humanos, más solidarios.

A veces pienso que la respuesta a tanta inmovilidad es el sistema educativo que tenemos: un estudiante sentado, pasivo, esperando que quien sabe y puede les explique qué preguntas se debe uno hacer y con qué respuestas deben contestar. Un sistema donde lo importante es saber, como mucho, cómo se hacen las cosas, en vez de desarrollar el talento para hacerlas. Un sistema donde lo prioritario no es aprender observar de forma crítica o desarrollar el ingenio para detectar qué no funciona y la agudeza para idear soluciones y disponer del empuje para hacer algo para cambiarlo. Nuestro sistema de educar produce en sus cadenas de montaje ciudadanos pasivos tragalotodo, incapaces de observar de forma analítica y crítica su mundo y enfrentarse a los poderes políticos y económicos establecidos.

Los especialistas ya tienen claro que necesitamos otra educación, que una educación construida en forma de pequeños contenidos especializados que el estudiante debe deglutir hasta su graduación o hasta su hartazgo y abandono, no tiene sentido: quema a los profesores, aburre a los estudiantes, no añade valor ni mejora la sociedad, y además, lo que es más decepcionante, nos llena de una ciudadanía pasiva que nos impide progresar. La educación no puede concebirse como un proceso en el que alguien da y otro recibe pasivamente: eso solo produce ciudadanos pasivos  tragalotodo, incapaces de criticar y plantar cara a las élites extractivas que nos exprimen, apáticos  sin empuje, sin iniciativa, incompetentes para tener buenas ideas y sobre todo saberlas llevar a cabo.

La principal habilidad que debería tener nuestra clase dirigente y nuestra sociedad para salir de la crisis sería la de aventurarse a pensar de una forma diferente. Y el reto de las escuelas debería ser aprender a pensar desde diferentes formas  ¿Por qué es tan difícil educar en ese tipo de capacidades?

El sistema de educación que nos imponen, e imponemos, no contribuye a potenciar ni la creatividad ni siquiera el pensamiento divergente.  Cómo van luego a tener los ciudadanos ideas originales. Nuestro sistema fomenta la pasividad el no hacer. Cómo van los ciudadanos a evitar la pasivdad. 

Sin embargo en el mundo real, fuera del sistema educativo, todos sabemos que no hay nada más valioso que ser capaces de tener ideas originales, diferentes. Por eso es crucial estimular en las escuelas el pensamiento propio y la imaginación, esa manera de educar que prime, en primer lugar, la creatividad, la posibilidad de idear propuestas útiles para resolver problemas y, en segundo lugar, dedicar tiempo y mucha energía a que los estudiantes desarrollen el empuje necesario para hacer cosas (no sólo de saberlas hacer).

En este punto sería bueno preguntarse ¿qué deberíamos esperar de nuestras escuelas? Supongo que hay varias respuestas, pero una de ellas debería desear unos aprendizajes que estimulen la inteligencia, que no se limiten a enseñar contenidos y respuestas a preguntas estandarizadas, sino que constituyan verdaderos foros de debate donde se enseñe a observar la realidad, a analizarla, a pensar basándose en la teoría pero siempre orientando las ideas hacia la práctica, a desarrollar el empuje para hacer, para cambiar la realidad a mejor; que estimule el conocimiento como aventura y no como repetición cansina, donde se lea y estudie en casa y se discuta y realicen los proyectos en las aulas.

Cuando vas a pescar no pones bombones en el anzuelo (bombones es lo que te gusta a ti), debes poner lombrices que es lo que les gusta a los peces.

Dejar la escuela a los 13 años

Logan Laplante es un niño de 13 años que salió del sistema tradicional de educación para aprender por su cuenta,en casa:

NEUROEDUCAIÓN

 

NUESTRO CEREBRO CAMBIA Y ES ÚNICO.

El hecho de que cada cerebro sea único y particular (aunque la anatomía cerebral sea similar en todos los casos) sugiere la necesidad de tener en cuenta la diversidad del alumnado y ser flexible en los procesos de evaluación. Asumiendo que todos los alumnos pueden mejorar, las expectativas del profesor hacia ellos han de ser siempre positivas y  no  le han de condicionar actitudes o comportamientos pasados negativos.

LAS EMOCIONES SÍ IMPORTAN

Los docentes hemos de generar climas emocionales positivos que faciliten el aprendizaje y la seguridad de los alumnos. Para ello hemos de mostrarles respeto, escucharles e interesarnos (no sólo por las cuestiones académicas). La empatía es fundamental para educar desde la comprensión.

LA NOVEDAD ALIMENTA LA ATENCIÓN

Un profesor activo que propone actividades diferentes, que hace preguntas provocadoras, que se mueve por el aula y cambia el tono de voz y dramatiza las explicaciones (porque los contrastes sensoriales atraen la atención del alumno).

EL EJERCICIO FÍSICO MEJORA EL APRENDIZAJE

La práctica regular de la actividad física (principalmente el ejercicio aeróbico) facilita la memoria de largo plazo y un aprendizaje más eficiente. Además, no sólo aporta oxígeno al cerebro optimizando su funcionamiento, sino que genera una respuesta de los neurotransmisores noradrenalina y dopamina que mejora el estado de ánimo (la dopamina interviene en los procesos de gratificación) y reduce el temido estrés crónico que repercute tan negativamente en el proceso de aprendizaje.

 

EL JUEGO NOS ABRE LAS PUERTAS DE LA CURIOSIDAD

El juego constituye un mecanismo natural arraigado genéticamente que despierta la curiosidad, es placentero y permite descubrir destrezas útiles para desenvolvernos en el mundo. Los mecanismos cerebrales innatos del niño le permiten, a los pocos meses de edad, aprender jugando. Se libera dopamina que hace que la incertidumbre del juego constituya una auténtica recompensa cerebral y que facilita la transmisión de información entre el hipocampo y la corteza prefrontal, promoviendo la memoria de trabajo.

 

EL ARTE MEJORA EL CEREBRO

 

La neurociencia está demostrando  que las actividades artísticas (involucran a diferentes regiones cerebrales; ver figura 5), en particular la musical, promueven el desarrollo de procesos cognitivos. La educación artística debe ser obligatoria. La instrucción musical o el teatro que tantas habilidades sociales, emocionales y cognitivas son capaces de desarrollar deberían de formar parte del currículo y no, como ocurre frecuentemente, quedar como actividades marginales.

 

TRABAJAR EN EQUIPO

 

Los humanos somos seres sociales porque nuestro cerebro se desarrolla en contacto con otros cerebros. El descubrimiento de las neuronas espejo explican el aprendizaje por imitación y el desarrollo de la empatía. Hemos de evitar en la educación la propagación de conductas egoístas fruto de la competividad. Cuando se colabora se libera más dopamina, favoreciendo la memoria a largo plazo y reduciendo la ansiedad. La colaboración efectiva en el aula requiere algo más que sentar juntos a unos compañeros de clase. Los alumnos han de adquirir una serie de competencias básicas imprescindibles en la comunicación social como el saber escuchar o respetar la opinión divergente. Además, han de tener claro los beneficios de trabajar en grupo y saber cuáles son sus roles en el mismo.

La escuela ha de fomentar también la colaboración entre alumnos de distintos niveles, sin olvidar la realización de actividades interdisciplinares. Y no hemos de olvidar que la escuela ha de abrirse a toda la comunidad.

 

 

Para más información:

http://escuelaconcerebro.wordpress.com/2012/12/27/neuroeducacion-estrategias-basadas-en-el-funcionamiento-del-cerebro/

CÓMO APRENDER A PENSAR CON CLARIDAD

¿Para qué DEBERÍA servir la escuela? Respuestas ordenadas de más a menos importante. 

  1. Aprender a pensar con claridad y eficacia:  ser más inteligente.
  2. Tener más conocimientos, saber más cosas… (mucho menos importante que el punto 1)
  3. Aprobar para seguir estudiando (mucho menos importante aún)

 

¿Las personas, qué OLVIDAMOS con más facilidad?

  1. Los conocimientos.
  2. Las capacidades

 

¿QUÉ CAPACIDADES HAY QUE DESARROLLAR PARA SABER PENSAR CON CLARIDAD?

  1. PREDECIR, lo que pasa si hacemos tal cosa, saber qué harán los demás si, qué cambios surgen cuando hacemos esto o aquello…
  2. CONSTRUIR MODELOS QUE EXPLIQUEN LA REALIDAD (los modelos son simplificaciones de la realidad). Por ej, un mapa representa la realidad, es más sencillo pero nos ayuda a no perdernos.
  3. EXPERIMENTAR. Hay que aprender a probar si algo concreto  funciona o no: solo lo sabes con ensayo y error, probándolo si no sale cambiando de estrategia, método…
  4. DIAGNOSTICAR. Averiguar las causas de algo, relaciones entre las cosas, hacer hipótesis (creo que va a pasar esto, y luego comprobar si pasa o no)… distinguir lo importante de lo secundario o irrelevante.
  5. PLANIFICAR: decidir los pasos o etapas para conseguir algo. Se planifica a medio plazo, largo plazo. Así aprendes a vivir más allá del presente, de lo inmediato.
  6. IDENTIFICAR CAUSAS. Qué provoca qué.
  7. INFLUIR EN LOS DEMÁS. Capacidad de ejercer liderazgo, convencer a la gente, que les guste lo que les propones...
  8. TRABAJAR EN EQUIPO, repartirse roles, resolver conflictos que surgen al trabajar en grupo, aprovechar las ideas de otros…
  9. DESCRIBIR: lo que queremos, un problema, una situación...
  10. NEGOCIAR: llegar a acuerdos, aprender a ceder una parte para conseguir otra parte.

 

¿Qué debería explicarse en un curso sobre competencias?

Comentar.

20111216165613-einstein.jpg

"Todo el mundo es un genio: pero si juzgas a un pez por su habilidad para subir a los árboles,  toda su vida creerá que es estúpido" Albert Einstein.

 

Un curso sobre competencias debería explicar que "aprender a pensar con claridad" tiene prioridad sobre "aprender conocimientos":

1. Por qué es absolutamente necesario cambiar radicalmente nuestro sistema educativo.

El objetivo de un curso sobre cometencias es dejar claro desde el principio que el estado de la educación es un problema social a gran escala en muchos paises desarrollados, también en España.      

      A. La sociedad ha cambiado radicalmente en las dos últimas décadas (y va aseguir centrada cada vez con más intensidad en el conocimiento) necesita ciudadanos con capacidades y mentalidades más sofisticadas (ya no valen las capacidades rutinarias y mediocres con las que "íbamos tirando" en la sociedad industrial).

       B. Ya sabemos cómo aprendemos los humanos. Y hay una mala noticia: cómo aprendemos los humanos choca de frente y es incompatible con los métodos de enseñanza actuales. Bastaría con evaluar experimentalmente (como se hace con los medicamentos para desechar los ineficaces, los aviones, las tecnologías en general) los resultados de nuestros sistemas educativos para darnos cuenta de ello: sólo hacemos evaluaciones muy limitadas (PISA) pues deberían incluir aspectos de educación socioemocional, valores, capacidad de emprender, liderazgo... 

2. Por qué es absolutamente necesario modificar la función del profesor y sus cualidades (ver entrada anterior)

3. No podemos olvidar que la base de la motivación y de la necesidad de aprender es "estar en tu elemento":

Todos tenemos campos de conocimiento donde nos sentimos más a gusto: a unos les gustan las matemáticas, a otros el movimiento y el ritmo, a otros vender cosas, a otros atender los problemas de salud de la gente, a otros la expresión artística, a otros la historia, a oros la mecánica...

Y los sitemas educativos no deberían saltarse esta realidad: porque es el nudo gorgiano de la motivación. Deberían establecerse varias líneas o ámbitos de conocimiento (ya desde edades muy jóvenes). Cada centro escolar ofertaría varias líneas y en cada linea las programaciones se moverían alrededor de "un elemento". Una opción podría ser la linguística-comunicación, otra la matemática-científica abstracta, otra centrada en las actividades físicas danza-deportes (con una base troncal común), otra las ciencias de la salud. El resto del currículo se insertaría en la programación desde la perspectiva del ámbito específico. De esta forma el alumno eligiría los ámbitos de conocimiento que le motivan más, en los que se siente más realizado y aprendería la base troncal y común (el resto de ámbitos de conocimiento) en base a conectarlos y engarzarlos con su especialidad. los estudiantes se agruparían por intereses y vivirían su aprendizaje "en su tribu", compartiendo y valorando los mismos intereses.

 

4. Cómo los profesores hacemos que los estudiantes "aprendan a aprender". Se hagan preguntas, busquen el por qué de las cosas... Esta idea está más desarrollada en el blog http://clasesdemiguel.blogia.com/        

 

5. Qué hay que enseñar menos contenidos, los más importantes, y poder organizar las clases de un modo diferente, de forma que permita a los estudiantes estructurar y capacitar su mente para la innovación y la resolución de problemas. 

Videos alternativos sobre educación, en internet

Cuando vas a pescar no pones en el anzuelo chocolate, o lo que a ti te guste, pones gusanos, que es lo que comen los peces.

Hans Rosling y sus geniales presentaciones:

Qué dia y a qué hora Asia alcanzará a occidente

http://www.ted.com/talks/hans_rosling_asia_s_rise_how_and_when.html

La lavadora mágica:

http://www.ted.com/talks/lang/eng/hans_rosling_and_the_magic_washing_machine.html

La población del mundo:

http://www.ted.com/talks/lang/eng/hans_rosling_on_global_population_growth.html

 

Sobre educación:

Hagamos que la escuela no mate la creatividad, por KEN ROBINSON:

http://www.ted.com/talks/lang/eng/ken_robinson_says_schools_kill_creativity.html

Necesitamos una revolución en la enseñanza, por KEN ROBINSON:

http://www.ted.com/talks/sir_ken_robinson_bring_on_the_revolution.html

Cómo sacar el sistema educativo del Valle de la Muerte, por KEN ROBINSON::

http://www.youtube.com/watch?v=7Pi1ntZ1riA

 

PROGRAMAS DE REDES: NECESITAMOS UN NUEVO PARADIGMA EN EDUCACIÓN:

Una escuela que se centre en la creatividad y la innovación: la creatividad se aprende como se aprende a leer.

http://www.rtve.es/television/20110327/todos-tenemos-capacidad-ser-creativos/420223.shtml

Nuestros sistemas educativos son anacrónicos: hay que cambiarlos cuanto antes, de arriba a abajo:

http://www.rtve.es/television/20110304/redes-sistema-educativo-anacronico/413516.shtml

Crear hoy las ecuelas para el futuro:

http://www.rtve.es/television/20101213/crear-hoy-escuelas-manana/385896.shtml

Hay que redefinir el papel del profesor y del maestro:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/television/redes-20-06-10-revolucion-educativa/805869/

Los profesores debemos ser héroes morales de los estudiantes (Barrry Schwartz):

http://www.ted.com/talks/barry_schwartz_on_our_loss_of_wisdom.html

http://www.ted.com/talks/barry_schwartz_using_our_practical_wisdom.html

http://www.ted.com/talks/lang/spa/barry_schwartz_on_the_paradox_of_choice.html

 

Educación por proyectos: YOU CAN ¿Cómo extender el virus de una buena idea? Elige una IDEA, elige UNA SEMANA...e intenta que la idea mejore la vida de mil personas....Kiran Bir Sethi

http://www.ted.com/talks/kiran_bir_sethi_teaches_kids_to_take_charge.html

 
Lo que los adultos pueden aprender de los niños (Adora Svitak, 11 años):

http://www.ted.com/talks/adora_svitak.html

Video con 3 minutos de verdades sobre nuestro sistema educativo

https://www.youtube.com/embed/zzkR_ndRwl4

Necesitamos profesores diferentes

Los jóvenes a los que "enseñamos" han nacido y vivirán en una sociedad del conocimiento: ya no necesitan clases magistrales que compitan con San Google. Necesitan un tipo de profesor diferente que se centre en diseñar entornos de aprendizaje, profesores todoterreno que no se limiten a "dar su materia" sino que utilicen conocimientos diversificados que orienten a los estudiantes en los mapas mentales que relacionan contenidos de diferentes ámbitos de conocimiento, asignaturas y campos diferentes. Estos estudiantes necesitan profesores especializados en sus asignaturas, que además orienten a sus estudiantes apra que  "aprendan a aprender", se expresen y comprendan mejor, sepan convivir, tengan iniciativa, proyectos y empuje; tengan una mentalidad científica y rigurosa, sepan apreciar y "practicar" el arte y la cultura. 

La sociedad del conocimiento necesita que el profesor magistral pase a ser un lider docente. El profesor tendra que ser LIDER, ser capaz de convencer, arrastrar, motivar:

1. Liderar a los estudiantes hacia el "aprender a aprender". Mucho más importante que enseñar contenidos es enseñar a los estudiantes a que aprendan por sí mismos: la tarea del alumno, más que aprender lo que el profesor le enseña/explica, deberá aprender a planificar su aprendizaje, fijarse objetivos y diseñar el mejor método/camino para hacer/conseguir los aprendizajes. Recordemos que la educación no es llenar un cubo de conocimientos sino encender la llama der interés y la curosidad por aprender, y por eso es my útil la pedagogía de las preguntas, de los problemas y de las situaciones reales: identificar problemas, reformularlos, darles solución (o sea método "innovar"). Las aulas serán lugares de búsqueda, experimentación y creación (y la enseñanza deberá huir de la repetición de conceptos y hechos). Promover mentalidades innovadoras e investigadoras en los estudiantes solo será posible si los docentes tienen una mentalidad así, o sea, si les gusta observar críticamente, ver oportunidades, descubrir, experimentar, buscar, replantearse resultados, cambiar de perspectiva, mejorar soluciones, valorar la creatividad...Sólo así promoveremos el aprendizaje profundo, el que no se olvida, el que acompaña al alumno durante toda la vida. Olvidemos el "hay que dar todo el temario", "este contenido también es fundamental".

2. Líder emocional, capaz de crear el el aula un ambiente emocionalmente acogedor, capaz de generar empatía, comprensión, cordialidad y humildad. Recordemos que los estudiantes eligen de qué docentes aprenden y las decisiones humanas son decisiones sobre todo "emocionales". Ver un caso práctico en el bloghttp://primerasclases.blogia.com/

3. Líder científico y artístico que sea capaz de promover una mentalidad científica y la artística y también den extraordinario valor a las manifestaciones artísticas (literatura, la pintura, la música, ...o otras artes menores como el talento deportivo). Enseñar la mentalidad científica es hacer en atender que las hipótesis, los juicios previos, las valoraciones para que adquieran alguna certidumbre deben valorarse mediante experimentos que cumplan las condiciones de objetividad científica. Si no hacemos evaluaciones no sabremos si algo funciona bien o mal: no basta con creer que es lógico que un método funcione: hay que evaluarlo. El transmitir valores negativos sobre la estadística (la historia del pollo que se como uno de los dos comensales) y la ciencia (tan comunes en personas que no tienen ni idea sobre esos campos) es inaceptable. Los pocos profesores con mentalidad científica se ve superados en número por aquellos que se sienten autorizados a emitir juicios sobre asuntos que no son discutibles desde el punto de vista científico pero que ellos en su ignorancia discuten, eso sí, sin preocuparse de adquirir un nivel básico de comprensión de los asuntos. Estas actitudes de demasiados profesores,  tan aficionados a hacer valoraciones negativas de cuestiones que desconocen hasta niveles casi vergonzantes, son el contra-modelo perfecto para enseñar cual debe ser la actitud antes los conocimientos científicos, artisticos y de humanidades.

4. Líder multidisciplinar. El concepto de asignatura y área de conocimiento de desvanece y nace el concepto de INTERDISCIPLINARIEDAD. El "nuevo profesor" deberá implicarse constantemente en su formación, una formación que tendrá que ser multidisciplinar: si pedimos a los chicos (aficionados del aprendizaje) aprender un poco de todo, qué menos que pedirle a los profesionales (a los profesores) que sepan también de todo. La formación y el perfeccionamiento multidisciplinar (leer libros de ensayo es un buen camino) de los profesores debe pasar a ser uno de los objetivos proritarios: tenemos que ser capaces de movernos con soltura en temas como las biotecnologías, la educación socioemocional, el arte, la nanotecnología, la economía, la sociología, la salud, la sicología, el método científico... no debemos olvidar que "uno enseña lo que es", la participación ciudadana. De hecho una opción eficaz sería cambiar las características de la oposición y hacer que las pruebas de selección de profesorado versen sobre contenidos de fuera de su campo de conocimiento: se entiende que después de los estudios específicos en la Universidad los aspirantes a profesor "sabrán lo suficiente de su asignatura". Debemos tener conocimientos y opiniones informadas para explicarle a los estudiantes cómo funciona el mundo: debemos hacer un esfuerzo para "pelar la cebolla" y hacerles pensar sobre qué hay debajo de las primeras capas de la cebolla: globalización, futuro económico, cómo detectar oportunidades, cómo aperndemos los humanos, cómo responden las personas a los incentivos, la importancia de la ideología pero también del conocimiento de cómo de complejo es cambiar el mundo...

5. Líder digital: evitando la actitud de sospecha hacia lo digital tan frecuente en nuestros claustros. Se tiene que notar que utilizas eficazmente internet (que tienes un conocimieto experiencial de la web), que compartes esa cultura en la que se enraizan los jóvenes, conocer las posibilidades de las redes, utilizar la web para dar visibilidad a lo que se hace (un trabajo una coreografía, una pintura..)...

6. Líder plurilingüistico: mostrar algunos conocimientos y una actitud positiva hacia las lenguas no maternas (por qué no incluso hablar un poco de inglés, frances, catalán o gallego) y valorar y comentar sobre otras culturas (viajar todo lo posible y conocer mundo para mostrarlo ayudará).

Decálogo para una educación del siglo XXI

1. El sistema educativo necesita una reforma a gran escala. No basta con parchear el sistema que tenemos, es preciso transformarlo.

2. El sistema educativo actual promueve la pasividad: te sientas y un profesor te explica qué respuestas debes aprender. Y necesitamos ciudadanos proactivos, capaces de cambiar la realidad, que tengan empuje para proyectar, emprender, hacer.

3. Hay muchas maneras de ser inteligente y la escuela sólo acepta la inteligencia académica universitaria. Pero el razonamiento matemático y verbal solo son dos formas concretas de inteligencia, entre otras muchas. Todas las inteligencias son diferentes, es tan singular como la huella dactilar.

4. La tecnología que con más urgencia necesitamos desarrollar está dentro de nuestras cabezas. Tenemos que educar a las nuevas generaciones de una forma más sofisticada: no se trata de aprender las respuestas correctas a los contenidos del currículo. Tenemos que acabar con la dictadura de los currículos y los contenidos que desprecia cosas más prioritarias como las capacidades y competencias: la capacidad para innovar, el empuje para diseñar y echar a andar proyectos, la tolerancia al fracaso de los proyectos, observar, identificar problemas y darles soluciones diferentes, capacidad para emprender y correr riesgos, comunicar y convencer, adaptarse a entornos cambiantes, desarrollar el talento para automotivarse, capacidad para aplicar los conocimientos, para liderar proyectos,…Además los contenidos concretos se olvidan pero las competencias y el aprendizaje profundo no.

6. Si desarrollas competencias generales, aunque el mundo se vuelva al revés, siempre encontrarás la manera de utilizar esas capacidades básicas. Por el contario, si basas tu educación en el currículo, en aprender contenidos concretos, lo tendrás más difícil para adaptarte a situaciones nuevas o impredecible.

7. Céntrate en lo que te apasiona, en lo que te entusiasma, estarás más motivado y tu aprendizaje será más profundo. Cuando estás en tu “elemento” desarrollas más talento práctico, eres más creativo e innovador y puedes idear oportunidades que antes no existían. Además, tu nivel de compromiso y constancia será mayor por una razón: recibes más energía de la que gastas y siempre tienes las baterías llenas.

8. Los profesores debemos entender “quiénes son” nuestros estudiantes ydescubrir sus potencialidades. Nuestro objetivo principal será ayudarles a planificar una buena ruta que desarrolle sus capacidades, a elaborar proyectos, enseñarles a preguntarse cuáles son sus intereses, sueños y talentos, a averiguar de qué mundo laboral quieren formar parte en el futuro. Se trata de empujar a los estudiantes a descubrir su potencialidades, cómo (y dónde) deberían cultivarlas, abrirles la mente para que descubran y creen las mejores portunidades, planificar los pasos necesarios para lograrlas y convencerlos de lo que pueden llegar a conseguir. 

9. La forma más elevada de inteligencia es pensar de manera creativa, es idear oportunidades nuevas. La imaginación y la creatividad es lo que nos ha traido de las cavernas a las ciudades, de la carroña a la cocina, del hacha de sílice al AVE. Es la base de todo lo que es característicamente humano. Entonces, ¿cómo es posible que nuestro sistema educativo no dedique ni un solo minuto a algo tan esencial como la creatividad?

10. La gente cree que la creatividad no se puede aprender. Pero la creatividad, como la capacidad de escribir o leer, se aprende y se desarrolla. Todos podemos aprender a ser creativos si trabajamos y premiamos las cualidades creativas. Todos ganamos siendo creativos: mecánicos, panaderos, administrativos, carpinteros, ganaderos, profesores si son creativos idearán mejores opciones, procedimientos, que añadirán valor a su trabajo y al bienestar de la gente.

Cuéntanos tus sueños, explícanos tus proyectos

Cada estudiante explica en dos minutos cual es su elemento: los contenidos que le ilusionan, los campos de conocimiento que le entusiasman, los temas que le "supermotivan" o emocionan: ¿Cual es tu PROYECTO, qué tienes ilusión por hacer, desarrollar, con qué te gustaría ganarte la vida? Explicará luego como se organizará para desarrollar ese proyecto. Utilizando un símil, si el proyecto es subir una montaña, explicar qué camino eliges para escalarla. Los compañeros le darán ideas para desarrollar el proyecto de manera más eficaz. Después cada compañe@ destacará dos competencias que necesitará, o que al menos le podrían facilitar la tarea de desarrollar el proyecto.

CAPACIDADES

1. Capacidad para observar: saber mirar y percibir nos ayuda a aprender, a identificar los problemas, a comprender qué cosas se pueden mejorar…,

2. Valorar el saber, el conocimiento. Saber te da más oportunidades: sabiendo se entienden mejor los problemas y se encuentran mejores soluciones. Tener disposición a aprovechar lo que la gente que te puede enseñar a hacer, a aprender, a entender. Acercarse a quien sabe cómo hacer o mejor sabe hacerlo es la mejor forma de aprender. Si no puedes conseguir que alguien que sabe te dedique tu tiempo, puedes recurrir a libros que ha escrito.

3. Calidad en la comunicación: elocuencia, fluidez verbal y consistencia lógica para argumentar, discutir, habilidad para expresar ideas, simpatía, capacidad para razonar, convencer,..

4. Sabe aprender por tu cuenta. Aprender a descubrir tus potencialidades y a diseñar una buena ruta para desarrollar las capacidades que necesitarás para conseguir lo que te ilusiona, hacer planes de cómo cultivar esas cualidades que necesitarás.

5. Capacidad para crear, reinventar e innovar: dar enfoques diferentes y buscar soluciones innovadoras, extrapolar, imaginar otras utilidad, combinar ideas, abstraer, proyectar a otras situaciones o entornos (ser creativo). Saber que la creatividad se cultiva y desarrolla. Las personas creativas tienen más flexibilidad mental para adaptarse a un futuro inesperado e impredecible.

6. Desarrollar capacidad de liderazgo: convencer y activar a otros, ser emprendedores y proactivos, tener coraje y empuje para atreverse a poner en marcha proyectos. Aprovechar el trabajo en grupo (inteligencia del grupo): aprender escuchar y saber ser elocuente para ser escuchado y valorado. Desarrollar el talento de mediar en conflictos y negociar.

7. Saber aplicar lo aprendido: empuje y energía para aplicar los conocimientos aprendidos a proyectos que creen valor añadido para la gente. Las cosas no mejoran cuando conozco la solución, si no cuando la pongo en práctica.

8. Aprender a ser un estratega que observa, analiza, innova, planifica y organiza. Saber planificar del desarrollo de un proyecto, tener habilidad para modificar y adaptar lo que no salga bien. Desarrollar el talento y la actitud positiva para aprovechar las situaciones menos favorables (un profesor regular, una situación problemática, superar un fracaso...)

IDEAS NUEVAS, POR FAVOR

 

Con 21 años, Jessica Scorpio ha tenido una idea de negocio genial y bastante simple. Y la ha llevado a la práctica: ha creado una red social para que quien tiene un coche en propiedad pueda alquilárselo por horas a personas que viven cerca. Ha recibido 14 millones de dólares de inversores y sociedades de capital riesgo. La idea de Jessica ha mejorado su sociedad, da más oportunidades a sus conciudadanos, les estimula a compartir en vez de poseer.

Siglo XVI. El máximo esplendor del imperio otomano coincide con un período de apertura en el que consigue atraer a los grandes cerebros de oriente y occidente. El respeto a las diferencias y la libertad para inventar atrajo a musulmanes, judíos y gentiles de distintos lugares. El declive del imperio comienza cuando se impone una visión del Islam conservadora, rígida y poco amiga de los extranjeros, de las ideas diferentes.

Las sociedades vivas son sociedades despiertas que se atreven a imaginar cosas nuevas y a llevarlas a la práctica. Posiblemente la España de nuestros días sea uno de los sitios más convencionales, estandarizados y previsibles. Es una sociedad empapada desde la infancia por una educación pasiva del tipo ‘esto es así y punto’ o ‘las cosas son como son’.

En esta época de crisis, corrupción y degradación producidas por unas élites políticas y económicas incompetentes, uno se pregunta cómo es que la ciudadanía resulta ser tan impotente, cómo lo aguantamos todo, cómo es que nos comportamos tan pasivamente, cómo es que no somos capaces, como colectivo, de idear salidas, soluciones prácticas que incentiven unos comportamientos del poder más justos, más humanos, más solidarios.

A veces pienso que la respuesta a tanta inmovilidad es el sistema educativo que tenemos: un estudiante sentado, pasivo, esperando que quien sabe y puede les explique qué preguntas se debe uno hacer y con qué respuestas deben contestar. Un sistema donde lo importante es saber cómo se hacen las cosas en vez de desarrollar el talento para hacerlas. Un sistema donde lo prioritario no es aprender observar de forma crítica, donde lo importante sea desarrollar el ingenio para detectar qué no funciona, la agudeza para idear soluciones y el empuje para hacer algo para cambiarlo. Nuestro sistema de educar produce en sus cadenas de montaje ciudadanos pasivos tragalotodo, incapaces de observar de forma analítica y crítica su mundo y enfrentarse a los poderes políticos y económicos establecidos.

Si hay algo claro es que de una crisis como esta no salimos con remiendos que nos permitan ir tirando ‘como siempre’, cambiando un par de cosillas sin importancia. Las salidas sólo se encuentran por dos caminos. Primero siendo creativos, como decía Einstein: “no podemos resolver un problema pensando de la misma manera que cuando lo creamos”. Segundo haciendo y llevando a cabo propuestas inteligentes y eficaces.

Todas las soluciones que se están dando a esta crisis se basan en la misma forma de pensar y actuar que la generó. La principal habilidad que debería tener nuestra clase dirigente y nuestra sociedad para salir de la crisis sería la de aventurarse a pensar de una forma diferente. Y el reto de las escuelas debería ser aprender a pensar desde diferentes formas  ¿Por qué es tan difícil educar en ese tipo de capacidades?

El sistema de educación que nos imponen e imponemos, en general, no contribuye a potenciar ni la creatividad ni siquiera el pensamiento divergente. Sir Robinson tiene fascinantes videos  sobre el tema colgados en la red. Cómo van luego a tener los ciudadanos ideas originales, a concebir distintas soluciones, cuantas más y más diferentes mejor, para un mismo problema. Año tras año de educación estandarizada la persona va perdiendo su capacidad de imaginar y, tras pasar por toda la cadena de montaje educativa, interioriza que no hay nada que idear más allá de la norma académica.

 

Sin embargo en el mundo real, fuera del sistema educativo, todos sabemos que no hay nada más valioso que ser capaces de tener ideas originales, diferentes. Po eso es crucial estimular en las escuelas el pensamiento propio y la imaginación, esa manera de educar que prime, en primer lugar, la creatividad, la posibilidad de idear propuestas útiles para resolver problemas y, en segundo lugar, dedicar tiempo y mucha energía a que los estudiantes desarrollen el empuje necesario para hacer cosas (no sólo de saberlas hacer): una educación para una sociedad viva y con ciudadanos ilusionados en mejorarla.

¿Realmente creemos que esta industria educativa que mantenemos puede salir algo positivo? Si realmente queremos recorrer el camino que va del paisaje de grúas y agujeros al de Silicon Valley?

En este punto sería bueno preguntarse ¿qué deberíamos esperar de nuestras escuelas? Supongo que hay varias respuestas, pero una de ellas debería desear unos aprendizajes que estimulen la inteligencia, que no se limiten a enseñar contenidos y respuestas a preguntas estandarizadas, sino que constituyan verdaderos foros de debate donde se enseñe a observar la realidad, a analizarla, a pensar basándose en la teoría pero siempre orientando las ideas hacia la práctica, a desarrollar el empuje para hacer, para cambiar la realidad a mejor; que estimule el conocimiento como aventura y no como repetición cansina, donde se lea y estudie en casa y se discuta y realicen los proyectos en las aulas.

Las sociedades ya tienen claro que es necesaria una visión distinta de la educación, que una educación construida en forma de pequeños contenidos especializados que el estudiante debe deglutir hasta su graduación o hasta su hartazgo y abandono, no tiene sentido: quema a los profesores, aburre a los estudiantes, no añade valor ni mejora la sociedad, y además, lo que es más decepcionante, nos llena de una ciudadanía pasiva que nos impide progresar. La educación no puede concebirse como un proceso en el que alguien da y otro recibe pasivamente: eso solo produce ciudadanos tragalotodo, incapaces de criticar y plantar cara a las élites extractivas que nos exprimen, apáticos  sin empuje, sin iniciativa, incompetentes para tener buenas ideas y sobre todo saberlas llevar a cabo.

La educación debe ser la institución pionera, la avanzadilla de nuevas formas de pensar, actuar y organizarse. Y, siento mucho decirlo, pero si no cumple con esa misión está muerta, sólo sirve para expedir inútiles certificados.

 

OTRO SISTEMA EDUCATIVO ES POSIBLE

DEBEMOS TRANSFORMAR ESTA EDUCACIÓN TAN DESFASADA

 

Los profesionales de la educación tenemos la responsabilidad de diseñar los entornos educativos apropiados para que los estudiantes, en vez de desanimarse y aburrirse, se sientan ilusionados, apasionados y llenos de proyectos.

HAY MIL FORMAS DE SER INTELIGENTE

Un gran problema es que las escuelas y las programaciones estandarizadas actuales no valoren ciertos contenidos en los que los estudiantes son buenos. Los sistemas educativos tienen una visión reduccionista centrada en el razonamiento verbal y matemático, pero solo hay que ver lo que hace que la gente tenga éxito en la vida real para darse cuenta de que la inteligencia humana y el talento es mucho más que esos dos aspectos. Hay muchas maneras de ser inteligente no sólo aquellas que promueve la cultura académica universitaria. Las mentes funcionan de maneras muy distintas: unas aprenden y se muestran de una forma más visual, otras se manifiestan con el movimiento corporal y la manipulación, otras con elementos artísticos, otras emprendiendo y asumiendo riesgos…El razonamiento matemático y verbal sólo son dos formas concretas de entre las muchas en que se muestra la inteligencia. Por eso, si tu inteligencia se muestra por caminos “alternativos” a las palabras y los números te irá fatal en el sistema educativo actual, acabarás frustrado y sin posibilidad de desarrollar tus capacidades.

No es de extrañar que el rendimiento de algunos estudiantes sea tan confuso: sabemos que son brillantes pero sus notas indican lo contrario (ahí están los ejemplos de Bill Gates, Mark Zuckerberg o Steve Jobs, verdaderos genios a los que no les fue nada bien en la escuela). El problema es que muy pocos profesores se preguntan de qué formas un estudiante es inteligente, por qué caminos expresa tu inteligencia. La cuestión es por qué tan pocos tienen en cuenta que la inteligencia de una persona es tan singular como la huella dactilar.

 

YA NO ESTAMOS EN UNA SOCEDAD INDUSTRIAL

Esta obsoleta educación (centrada en programas y currículo) que tenemos nació para cubrir las necesidades de una sociedad industrial pero no es ni remotamente lo que necesitamos en la actual sociedad del conocimiento. Tenemos que conseguir educar de una forma mucho más sofisticada, tenemos que pedir a los profesores que enseñen a pensar y a formular preguntas, que hagan algo más que buscar las respuestas correctas a los contenidos del currículo.

Estamos en una época histórica muy especial que exigirá a los ciudadanos unas capacidades muy sofisticadas: nunca en la historia nos enfrentamos a unos desafíos como ahora, con una complejidad acelerada.  En este mundo tan complejo nuestra desfasada industria educativa chirría bajo la tensión de la globalización y la creciente competencia entre países. La cultura industrial que reproduce la escuela actual insiste en instalar en la mente de los estudiantes unos programas estandarizados de razonamiento matemático y lingüístico, cuando lo que necesita la economía para mantener la calidad de vida son cualidades muy diferentes.

 

EDUCAR ES FORMAR MENTES MÁS SOFISTICADAS

Muchos especialistas en desarrollo económico afirman que la tecnología que con más urgencia necesitamos desarrollar está dentro de nuestras cabezas: necesitamos que el sistema educativo permita y promueva que la ciudadanía desarrolle una inteligencia más sofisticada, que desarrolle unas competencias y capacidades de “moverse en situaciones reales”: un modelo de educación como el actual tan teórico, tan de contenidos, a la larga sólo permite desarrollar y aprovechar una parte muy pequeña de las posibilidades intelectuales de los ciudadanos.

La dictadura de los currículos desprecia capacidades y competencias mucho más importantes para las economías del conocimiento: estamos hablando de la innovación, el empuje para diseñar y echar a andar proyectos, la tolerancia al fracaso de los proyectos, capacidad para emprender y correr riesgos, comunicar y convencer, adaptarse a entornos cambiantes, desarrollar el talento para automotivarse, capacidad para aplicar los conocimientos, liderar,… El cambiar de enfoque es tan importante porque cuando desarrollas competencias, aunque el mundo se vuelva al revés, siempre encontrarás la manera de utilizar tus capacidades. Por el contario, si basas tu educación en el currículo, en aprender a dar las respuestas correctas, lo tendrás más difícil para adaptarte a situaciones nuevas o diferentes.

 

CENTRARTE EN LO QUE TE APASIONA

Pero además, el sentido común nos dice que es imposible estar motivado en todas las áreas de conocimiento y también sabemos que cuando trabajas en lo que te apasiona, a lo que te encanta, estás más motivado y aprendes de forma más concienzuda y profunda. Cuando estás en tu “elemento” tu aprendizaje se orientará automáticamente hacia las competencias, y sin querer desarrollarás más talento práctico, serás más creativo e innovador y podrás idear un abanico más amplio de oportunidades para ti.

Además, cuando haces lo que te gusta, tu nivel de compromiso y constancia es mayor porque recibes más energía de la que gastas, siempre tienes las baterías llenas: la pasión hace crecer la energía mental que podemos dedicar a una actividad o trabajo.

Todos los estudiantes deberían tener derecho a poder enfocar su educación en los campos y áreas de  que se alineen con la forma en que se expresa su inteligencia. Por eso un objetivo prioritario de los profesores será observar continuamente a sus estudiantes para entender quiénes son y descubrir sus potencialidades. Un profesor debe ayudar a los estudiantes a diseñar una buena ruta que desarrolle sus capacidades, a elaborar proyectos pensando en su futuro, a preguntarse cuáles son sus intereses, sueños y talentos, a averiguar de qué mundo laboral quieren formar parte en el futuro. Se trata de empujar a los estudiantes a descubrir su potencialidades, cómo (y dónde) deberían cultivarlas, abrirles la mente para que descubran sus oportunidades, planificar los pasos necesarios para lograrlas y convencerlos de lo que pueden llegar a conseguir. En suma, animarles a que profundicen en cualquier cosa que les apasione. Ese es el tipo de profesor que puede cambiar tu vida.

 

SOS: TENEMOS QUE TRANSFORMAR LA EDUCACIÓN

El sistema educativo sólo alcanzará todo su potencial con una reforma a gran escala. El mayor error es creer que la mejor manera de afrontar el futuro de la educación es mejorar lo que se hizo en el pasado. Consolidar la vieja jerarquía de asignaturas, la estandarización de los currículos, y el desprecio por la innovación y la creatividad. Pero no seamos necios: la educación no necesita que la reformen, necesita que la transformen.  Los estudiantes no se deberían agrupar por edades como si lo más importante que tuvieran en común es su fecha de fabricación (nacimiento).  

 

¿POR QUÉ NO APROVECHAMOS LA SINERGIA DE LA TRIBU?

Mi propuesta es que los contenidos de la educación secundaria no deberían ser comunes, sino que deberían fijarse líneas de especialización que permitieran a los estudiantes esa buena ruta: juntarse con otras personas que compartan sus pasiones, sus formas de inteligencia, entornos de aprendizaje que valoren lo que saben hacer, con los que se identifiquen, facilitándoles un ambiente que motive y haga creer que puedes.

Se trataría de que cada estudiante eligiera su tribu,  un tipo de gente con la que pueda compartir y comparar ideas y habilidades, un grupo que dé sentido a sus ilusiones y expectativas, estar con personas afines que te planteen retos y oportunidades de mejorar, iguales que te inspiren y te provoquen, que te motiven para explotar a fondo tus capacidades, que te exijan funcionar a tope para poder seguir su ritmo de aprendizaje, que te ayuden a comprometerte con la excelencia.

Es muy injusto que el sistema educativo traume y corte las alas a buena parte de sus estudiantes, e impida que se realicen al obligarles a hacer cosas que no les interesan. Debemos acabar con este sistema educativo que  “hunde a martillazos los clavos que sobresalen”.

Hay oportunidades, proyectos y opciones que sencillamente te suceden, te imponen, y otras posibilidades que tu creas, que haces que ocurran. El sistema educativo actual (basado en la cultura industrial) promueve lo primero. El mundo globalizado y competitivo actual necesita lo segundo.

 

SÉ CREATIVO: OBSERVA, HAZTE PREGUNTAS, INNOVA

La forma más elevada de inteligencia es pensar de manera creativa, es idear oportunidades nuevas. La imaginación y la creatividad es lo que nos llevó de las cavernas a las ciudades, de la carroña a la cocina, del hacha de sílice al AVE. Es la base de todo lo que es característicamente humano. Entonces, ¿cómo es posible que nuestro sistema educativo no dedique ni un solo minuto a algo tan esencial como la creatividad? ¿Cómo es posible que los centros escolares se permitan el lujo de despreciar el descomunal poder de la creatividad humana?

Sí, hablamos de creatividad, pero no únicamente de la “creatividad artística”:  no sólo son creativos los artistas, los diseñadores, los científicos. Se puede ser (se debe ser) creativo en cualquier trabajo: un mecánico, un panadero, un administrativo, un carpintero, un ganadero que utiliza su creatividad para idear mejores opciones, mejores procedimientos, aportará más valor añadido a su trabajo y tendrá más éxito.

La imaginación nos permite ver en nuestra mente, para poder evocar cosas más allá de la realidad, conjeturar, suponer, especular. Cuando ponemos a trabajar nuestra imaginación podemos conseguir nuevas soluciones, podemos hacer nueva preguntas, podemos ampliar las opciones y posibilidades. Jugar con las ideas, divertirse y abrir el pensamiento,  eliminar los prejuicios que nos obligan a enfocar las cosas desde una perspectiva y atreverse a pensar desde un ángulo diferente. Las escuelas deberían poner más interés en desarrollar el pensamiento divergente o lateral: metáforas,  utilizar analogías, asociaciones, de forma que podamos visualizar otras posibilidades.

La mayor parte de la gente cree que una persona nace siendo creativa o no, que la creatividad no se puede aprender. ¿No crees que sería absurdo que se dijera que una persona no puede llegar a desarrollar la capacidad de escribir o leer? Todos podemos aprender a ser creativos si dedicamos el tiempo suficiente de aprendizaje, si trabajamos con procedimientos adecuados, si estamos motivados y se ponen en valor las cualidades creativas.

 

Ah. Una última pregunta ¿Por qué las buenas ideas tardan tanto tiempo en llevarse a la práctica?